| El caos en un mundo descalabrado. |
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Lo
primero que refleja el mundo de hoy, es que ya no lo estamos
entendiendo y lo que habíamos entendido, ya no tiene ningún sentido
dentro de nuestra propia existencia.
Las
noticias y los noticieros, han cambiado de tajo el mensaje que pasó de
la esperanza en un mundo mejor, al sangriento exterminio de la inocencia
y de la justicia. Ya no es nada nuevo, ni tampoco nada que nos asuste,
saber de un secuestro o de un homicidio premeditado, que por gracia o
desgracia, baña de nuevo esta entenebrecida tierra plagada de horror y
desolación.
¿Pero
qué es lo que realmente nos está pasando, ya perdimos de tajo la
capacidad de poder trascender con la sana visión a la próxima
generación, seremos la última y la peor que estaremos confrontando y
enfrentando el descalabro de un mundo que se cae en pedazos? Tal parece
que nunca hemos comprendido ni a la humanidad viviente, ni a un mundo
vivo, que ya empezó a gemir de dolor y enfermedad, empobrecido
completamente por sus mismos habitantes, que están empecinados en
extender sus fronteras y dominios, sacándole todas las riquezas de
todos los reinos (Animal, mineral y vegetal) y dejando un abrupto
empobrecimiento de voraz final.
Verdaderamente
¿A quién le gustaría tener huéspedes de ésta calaña? Las visiones y
premoniciones de rescatar las especies y los recursos hídricos, solo se
han quedado en la buena intención, pero nunca han trascendido a un
verdadero resguardo para continuar en el tiempo, nos hemos enfrentado a
sociedades egoístas y mezquinas, que han caído en la total indiferencia
por la vida y la salud tanto de ellos mismos, como de sus semejantes y
de su propio entorno ¡Que lastima! Pero es bueno saberlo, pues en un
mundo tan lleno, nos damos cuenta que estamos realmente solos y en lugar
de apoyarnos y contribuir a subsanar los diferentes conflictos,
seguimos echando la basura a los ríos, pensando que son los barredores
de la suciedad de la sociedad y que es obligación del río seguir
manteniendo limpio el entorno, que es al final su propio entorno.
Los climas cambiantes, el fenómeno del Niño y de la Niña,
los terremotos, los desplazamientos de los mantos helados, son simples
gritos de un mundo que nadie quiere oír, aunque el mundo mismo nos esté
echando. Nos urge conciencia de cambio y desarrollo, o nos quedaremos
sin hogar.
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