sábado, 2 de noviembre de 2013

“La influenza de la pobreza y la debilidad”

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Escrito por Administrator   
Martes, 28 de Abril de 2009 22:48
Más que el horror de saber sobre el impacto que hará una influenza como la porcina, es el lastimero sinsabor de pertenecer a un maravilloso país mal administrado,  que no se sustenta con políticas de desarrollo social y que los elegidos para afrontar la búsqueda de soluciones, nos brindan inmediatamente el descalabro de que somos irresponsables y que somos un país de pobres desgraciados que no sabemos a dónde vamos a ir a  parar.

Pero ¿En que momento llegamos verdaderamente a ese punto mediocre de escudarnos tras una desgracia a sabiendas que venimos huyendo de una desgracia mayor? ¿Cuál es el concepto real de país, de quiénes nos gobiernan? ¿Qué plan de gobernabilidad emergente se tiene y lo más importante, con que capacidad ejecutiva contamos para aliviar el problema?
Lo cierto es que nada resuelve unas frases antojadizas, como respuesta al devenir de los tiempos y más cuando se sabe que hemos estado mermados en todos nuestros niveles y más en los más débiles entre nosotros, pues sabemos perfectamente que no somos robustos, más que del corazón y que nunca esperamos desgracias, ya que nuestra forma de pensar siempre tiene el principio de fe y de vivir el día a día, que para muchos representa la subsistencia viva de tortillas y sal, pero en realidad, eso es aún vivir. Lo insufrible es afrontar nuestra realidad miserable de que somos como estamos y estamos como somos y eso arrastra la lamentable realidad de contar con un desgobierno que no tiene ni las palabras de consuelo para un pueblo cada día más pobre, que vive creyendo ansiosamente en las promesas aunque sean falsas, pues ya se sabe, que  es un pueblo que siempre cree y creerá hasta la muerte.
Lo vergonzoso de todo esto, es darnos cuenta hasta cuando el problema lo tenemos encima y que tenemos la camisa levantada y las manos vacías, pues en problemas como éste y de cualquier pandemia, morirán los más y tristemente los menos, tendrán que vivir con la vergüenza de ser victimas de cualquier tipo de influenza, en un inefable país de ensueño. ¿Hasta cuando entonces paisanos?...

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