| Cuaresma, el tiempo espiritual de un pueblo diezmado. |
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| Escrito por Administrator |
| Lunes, 02 de Marzo de 2009 13:32 |
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Nuestro
país Guatemala, siempre está a la expectativa de éstas fechas y hoy
más, cuando todos nos damos cuenta que la dirección empieza a ser cada
día menos y lo que empieza a sobresalir, es la pobre creatividad con la
que se ejecutan casi todas las políticas públicas.
Es
un tiempo real, donde nos aferramos a nuestra naturaleza espiritual y
nos confrontamos a nosotros mismos, con el afán de retomar el camino, de
volver la vista atrás y darnos cuenta de lo que nos ha hecho falta y lo
que no hemos terminado de hacer. Una época realmente de clamor,
resaltando el gran sacrificio de salvación eterna, hecho por el Hijo de
Dios, para beneficio de toda la humanidad y todas sus generaciones,
hasta por nuestros líderes que se empiezan a perder en el espacio, sin
darse cuenta que el tiempo pasa y que las soluciones a los problemas
nacionales no se han dejado sentir mayormente en la clase necesitada.
En
realidad ¿Qué estamos esperando para dar el verdadero cambio a nuestra
nación? No basta un Sacrificio de dos mil años, y las muchas
generaciones perdidas en el proceso social sacrificado para beneficio de
unos pocos, donde
la estrategias y grandes adelantos, solo han servido para ciertas
castas polìticas, sociales y militares, echando en el crisol de la
indiferencia a los millones que han visto pasar el río de las riquezas
acaudaladas, pero sin detenerse un minuto en las verdaderas necesidades
de la nación.
Una
época de profundidades espirituales, donde se conoce la única y gran
verdad, que el sacrificio del Unigenito fue para toda la humanidad, pero
la Salvación es personal e intransferible y aunque la situación de hoy
se hace pesada y con pocas probabilidades de cambio, en un tiempo todo
será un mal recuerdo, de una triste historia, de la cual sacaremos
nuestras propias lecciones, si en realidad no hacemos nada por mejorar y
aportar. ¿Cuál es su verdadero aporte?
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