sábado, 2 de noviembre de 2013

La locomoción de hoy, el hambre del mañana.

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Escrito por Administrator   
Sábado, 24 de Enero de 2009 13:48
La ansiedad y la ambición mezquina de los supuestos grupos de poder que rigen las naciones en la actualidad, por medio de los combustibles, se han convertido en el peor de los obstáculos para posicionar una visión de desarrollo social y sostenido, de tal forma que nos visualizamos dentro de un nefasto futuro más cercano y menos  promisorio de lo que pudiéramos esperar y que con esto, no se ve claro que podamos   traspasar las barreras del egoísmo y la traición.
Esta claro que cada jornada en la vida de la humanidad, se tenga que evidenciar la debilidad de los demás a través de sus propias y a veces muy escasos recursos
y que la hostilidad de los más fuertes, apretuje en las necesidades de las mayorías, a tal punto que no haya otra alternativa que apretarnos los pantalones, como dicen algunos dignatarios de muchas naciones y que empecemos a caer en los más viles intereses de los que más pueden.
Esto empuja a desarrollar una enloquecida carrera contra el tiempo, ya que otros recursos de la naturaleza también nos pueden aportar la necesaria energía para el desenfreno de la movilidad, pero que no nos está permitiendo ver las posibilidades más ingentes para empezar a descalabrar todo, hasta el equilibrio natural de los diferentes reinos de la naturaleza que repercutirá hasta en el planeta mismo, ya que pareciera que no comprendemos nada y que no nos importa deshacernos de todo, con tal de seguir desarrollando falsas riquezas y exabruptos intrascendentes para las siguientes generaciones que sin saberlo, empezarán con menos posibilidad de recursos para la vida y sus subsistencia.
La contaminación ambiental, el agotamientos de las fuentes de agua, el mal manejo de los desechos sólidos, el envenenamiento de las capas freáticas, el calentamiento global, la austera situación de los polos, el empobrecimiento de la biodiversidad y el trastorno que se persigue al proponer el desarrollo de otras clases de cultivos para la energía y no para la alimentación, nos lleva a la terrible conclusión que estamos viviendo dentro de una verdadera estupidez.-  

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