sábado, 2 de noviembre de 2013

Zelaya, la presidencia, ni con la ONU y la OEA, la halla.

Zelaya, la presidencia, ni con la ONU y la OEA, la halla. PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrator   
Domingo, 26 de Julio de 2009 17:33
Oír tambores de guerra para resucitar a un presidente depuesto, es realmente una tontería, pues ni la OEA, ni la ONU, lograron el restablecimiento del orden y cumplimiento de un mandato votado para Manuel Zelaya, Presidente de la República de Honduras.

Una situación bizarra pero real, donde la deposición del mencionado presidente, se ha tornado cada día más y más confusa, conflictiva y problemática, dejando verdaderamente mal parados a los líderes y personeros de éstas instancias internacionales, que ya empiezan a perder renombre y credibilidad.

Todo ha ido quedando como un juego sucio de las argucias políticas, donde se empiezan a evidenciar los malos criterios y ambiciones mezquinas, por parte de los mismos grupúsculos, que salen de cualquier parte y obedecen a ambiciones malévolas, donde el verdadero interés, que es para el pueblo mismo, ni les interesa, ni les conviene y tampoco está siendo tomado en cuenta.  Lo que si queda, y siempre quedará como en toda situación convulsa, son las pequeñas minorías que están pagando un pequeño favor recibido y sirven de apoyo a favor o en contra, de estorbo o escalón para los astutos, que no logran ver su actuar tan ingenuo, que no les importa pagarlo hasta con la vida misma, sin importar la orfandad y la viudez en sus propias familias.

Y de ésta gente, es la que está dependiendo el regreso del famoso Mel, pues para el resto de sectores además de cansancio, ya empiezan a perder interés y motivación por establecer una lucha justa y democrática y su ejemplo ante el mundo es triste e incapaz de retomar un derecho como pueblo, como nación y como país.  Un estancamiento inmisericorde, donde nadie tiene la visión y la fortaleza de convocar a elecciones anticipadas, pues Micheletti, con la actitud conocida en estos Lares como macizo, ya se apoltronó en el poder y tampoco quiere dar una solución respirada a todo este bochornoso manejo político.

Es necesario entonces, retomar los valores y en tiempo de decisiones, lo que se quiere es una acción que favorezca a todos los sectores y fuerzas vivas que conforman a Honduras y que recapaciten para volver la vista atrás y ver las huellas que nunca se han de volver a pisar.  Caminantes no hay camino, sino estelas en la mar.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario